Acerca de Realis

Por Carmen Gerea, fundadora de Realis. Conoce al equipo →
Empecé a notar el problema organizando mis propios eventos
Por un lado, cada vez que me ha tocado organizar un taller, un encuentro de comunidad o una sesión de trabajo, me topo con la misma fricción, una y otra vez: espacios gratuitos que en realidad no son aptos (sin enchufes, sin acústica, sin luz), hoteles que no contestan, o que contestan tarde y con una tarifa que ya no calza con el presupuesto que tenía que cerrar hace una semana. Y, en el medio de todo eso, cafés locales que sí se la jugaban, que decían que sí, que abrían su espacio sin pedirme nada complicado a cambio.
Por otro lado, como consultora y coach trabajando con empresas del sector turístico, he visto empresas que quieren dar a conocer su servicio de arriendo de salas y organización de eventos corporativos pero no llegan a sus clientes ideales.
Todo eso me quedó dando vueltas. La buena voluntad existe. Lo que falta es la estructura para dejar de perder el tiempo y enfocarse en la organización del día del evento, los contenidos y la difusión.
Viajo por trabajo, y casi siempre es para talleres y conferencias
Buena parte de mis viajes de los últimos años han sido por conferencias y talleres, no como excepción, sino como una de mis principales razones para subirme a un avión. Conozco el otro lado de esta historia tan bien como el de organizar: el de llegar a una ciudad nueva y necesitar, también, un lugar donde reunirse.
La paradoja: lo digital y lo análogo conviven
Llevo más de 20 años trabajando en digital. Soy, por oficio y por costumbre, hiperconectada. Y aun así (o quizás justamente por eso) creo profundamente en la necesidad humana de encontrarse en persona. No como nostalgia de algo que se está perdiendo, sino como algo fundamental para la creatividad humana y hasta para la economía.
Hoy conviven dos fuerzas que parecen contradictorias pero que en realidad se están empujando una a la otra: cada vez estamos más conectados digitalmente, y cada vez valoramos más el momento de vernos cara a cara. No es una u otra. Es las dos a la vez, y ese cruce es exactamente de dónde nace Realis.
Hoteles, cafés y espacios de coworking con poca visibilidad
Llevo años trabajando en SEO (tanto para buscadores como, ahora, para cómo nos encuentran los sistemas de IA) y entendiendo cómo funcionan los marketplaces por dentro. Y con esos lentes puestos, lo que veo es: hoteles, cafés y espacios de coworking con sitios web que no están pensados, ni de cerca, para que un organizador de eventos los encuentre. La oferta está. La demanda está. Lo que falta es que se encuentren con mayor facilidad.
Y el organizador ya no es quien crees
La otra pieza que cambió mi forma de pensar este proyecto: el organizador de eventos de hoy, no es una productora ni una agencia dedicada full time a organizar eventos. Es una persona que tiene un rol —en una empresa, una comunidad, una red de colaboradores— y que en algún punto le tocó hacerse cargo de juntar a su gente. No tiene equipo, no tiene tiempo, y definitivamente no tiene ganas de cotizar en diez lugares distintos para algo que debería tomarle quince minutos.
Para estas personas estoy construyendo esto: los organizadores, los administradores de espacios increíbles que merecen visibilidad, las personas que participan en eventos presenciales y que necesitan estar en lugares adecuados y bien diseñados.